Entre tener o no tener la razón
"Por la regla general, la gente lo toma a mal cuando uno no es de su opinión. Y, en ese caso, deberÃa mejorar la presentación de la opinión de forma aceptada. Pero, de hecho, las disputas nos dejan un sabor, sobre todo de disgusto, porque en ellas se muestra no sólo la incapacidad intelectual, sino, también, la falta de probidad moral que aparece, tan frecuentemente, en la deslealtad del proceder en una discusión".
Arthur Schopenhauer