Le fabuleux destin d’Inita Val

De Amelie Poulain se ha escrito mucho, es de esas pelÃculas que muta en significados y la entiendes acorde al momento y la compañÃa. El 1 de enero inauguré el año con esa pelÃcula y la comprendà como la muestra más grande de valentÃa.
Amelie valiente, Amelie dispuesta, Amelie de frente. Amelie que abre la puerta de su casa para toparse con Nino Quincompoix, que deja de ser la chica del vaso de agua que mira a todas partes y a ninguna en el cuadro de Renoir. Amelie mutando sus huesos de vidrio sin permitir que su corazón se seque.
Y en ese orden de ideas me he propuesto metas para este año:
Viajar fuera del paÃs al menos en dos ocasiones.
Asumir como seria labor las reseñas de cine y de libros. Compromiso de realizar una de cada cual cada semana.
Escribir una crónica por semana.
Aprender a usar la cámara fotográfica, para abril ya deberÃamos saber usar al menos el obturador :P.
Alimentarme mejor, desayunar fruta.
Conseguir la aprobación total de mis equivalencias en la UCV.
Iniciar la tesis del Homociberpoliticus.
Hacer pinitos en contenido web.
Actualizar mis listados de mp3.
Ver dos pelÃculas a la semana, como mÃnimo.
Descubrir unos diez autores más, compartirlos.
Mantener en buena lid a mis amistades, cosechar menos enemigos.
Volver a ver Amelie contigo el próximo primero de enero :).