Sobre las v, las b, las c, las s y otras chicas del montón
Llega el día en el que tienes que sentarte a tomar decisiones, decisiones vitales. Y una de ellas es volver a ser excesivamente selectiva con las lecturas, en papel y en digital.
Sé que muchos defienden su mala ortografía y redacción amparándose en esa cosa llamada libre albedrío, en ese perenne “medalagana” que termina amputando cualquier iniciativa que implique esfuerzos. La pereza encuentra su excusa.
Pero bien, hay gente como yo que tiene una activa y enérgica memoria visual, y de tanto ver errores, giros y formas “novedosas” de redacción he terminado por viciar lo que escribo.
El viernes pasado fue el día, en pleno examen me atacó la duda, recordaba esa palabra en la pantalla, luego la recordaba en papel, mal escrita, bien escrita, mal escrita bien escrita: “persecución, ¿tiene dos s, o dos c?”
Pd: ¿No es como para cerrar la tienda y darse en quiebra?
